{"id":4388,"date":"2013-09-29T10:08:27","date_gmt":"2013-09-29T10:08:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.humanium.org\/es\/?page_id=4388"},"modified":"2025-12-13T21:20:25","modified_gmt":"2025-12-13T21:20:25","slug":"ninos-violentos","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.humanium.org\/es\/ninos-violentos\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os violentos"},"content":{"rendered":"<h1>Ni\u00f1os violentos<\/h1>\n<p><strong>En la sociedad actual asistimos desde hace algunos a\u00f1os a un aumento de la violencia que no es ajena al mundo de la infancia. <\/strong><\/p>\n<p>El ni\u00f1o, desde la edad preescolar, puede mostrar un comportamiento violento que se manifiesta de diversas formas: crisis de c\u00f3lera explosiva, agresi\u00f3n f\u00edsica, amenazas o intentos de hacer da\u00f1o a los dem\u00e1s, empleo de armas, actos crueles hacia los animales, destrucci\u00f3n intencionada de bienes o vandalismo.<\/p>\n<h3>Los factores que conducen a la violencia de los ni\u00f1os<\/h3>\n<p>Muchos estudios han concluido que la combinaci\u00f3n de determinados factores aumenta el riesgo de violencia entre los ni\u00f1os. Seg\u00fan los especialistas, en la mayor\u00eda de los casos, se trata de la reacci\u00f3n a una situaci\u00f3n dif\u00edcil que vive el ni\u00f1o. Puede tratarse de problemas en el entorno familiar <a href=\"https:\/\/www.humanium.org\/es\/abuso-infantil\/\">maltrato<\/a>, violencia y\/o negligencia, as\u00ed como un divorcio, separaci\u00f3n y cualquier otro tipo de ruptura afectiva) o a nivel escolar (fracaso escolar).<\/p>\n<p>Seg\u00fan la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (\u201cAcademia Americana de Psiquiatr\u00eda del Ni\u00f1o y el Adolescente\u201d), las situaciones particularmente estresantes relacionadas con la familia, como la monoparentalidad, la ruptura de un matrimonio, la situaci\u00f3n de desempleo de unos de los padres (que provoca un nivel bajo de ingresos familiares), puede crear condiciones que lleven a la violencia entre los ni\u00f1os y los adolescentes.<\/p>\n<p>La violencia es un c\u00famulo de tensiones, de frustraciones de las que el ni\u00f1o no encuentra entre sus capacidades (patrones de comportamiento social) los medios socialmente adecuados para hacer frente, para reducir la tensi\u00f3n. La crisis le sirve de v\u00e1lvula de seguridad para reducir esta tensi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Parentalidad \u00abnegativa\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Los distintos aspectos de la parentalidad pueden contribuir a un comportamiento violento entre los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>En efecto, se trata de carencias educativas por parte de los padres que pueden manifestarse por medio de una supervisi\u00f3n incorrecta (falta de vigilancia y de responsabilidad de los ni\u00f1os), delincuencia cometida por los padres, disciplina muy estricta (laxismo e incoherencia disciplinaria), desacuerdo entre los padres, rechazo del ni\u00f1o y participaci\u00f3n limitada y\/o falta de inter\u00e9s por las actividades del ni\u00f1o. Los padres que presentan este comportamiento fomentan la agresividad de sus hijos.<\/p>\n<p><strong>Exposici\u00f3n a la violencia<\/strong><\/p>\n<p>El maltrato representa uno de los factores principales de riesgo de un comportamiento violento de los ni\u00f1os. Por maltrato se entiende, ante todo, la violencia directa, como el castigo corporal, la violencia sexual, la violencia psicol\u00f3gica y la negligencia. Algunos estudios demuestran tambi\u00e9n que el simple hecho de presenciar la violencia, constituye un maltrato.<\/p>\n<p>De hecho, los ni\u00f1os que son testigos de violencia conyugal\/familiar (vista u o\u00edda), sufren tanto como aquellos que hayan sido v\u00edctimas directas de violencia, dado que la consecuencias que de ella se derivan son las mismas.<\/p>\n<p><strong>La influencia de los medios de comunicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan la edad, los ni\u00f1os ven y comprenden la televisi\u00f3n de manera diferente. Esto depende de su capacidad de atenci\u00f3n, de su modo de procesar la informaci\u00f3n recibida, del esfuerzo intelectual que puedan realizar y de su experiencia de la vida.<\/p>\n<p>Numerosas investigaciones, principalmente anglosajonas (Canad\u00e1, Estados Unidos) demuestran que existe una correlaci\u00f3n entre la violencia en los medios de comunicaci\u00f3n (televisi\u00f3n y videojuegos) y el comportamiento agresivo de los ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n<p>Al parecer, cuanto m\u00e1s tiempo pase el ni\u00f1o delante de la televisi\u00f3n, m\u00e1s violento se vuelve. Un estudio de 2010 dirigido por la Universidad de Columbia y el Hospital Mount Sinai de Nueva York, lo confirma. En efecto, los adolescentes que hayan visto m\u00e1s de una hora de televisi\u00f3n al d\u00eda podr\u00edan ser m\u00e1s susceptibles de cometer actos violentos.<\/p>\n<p>Y un tanto de lo mismo con respecto a los videojuegos, tal y como demuestra otro estudio publicado en 2008 en la revista de la American Academy of Pediatrics (\u201cAcademia Americana de Pediatr\u00eda\u201d). Esta investigaci\u00f3n realizada con j\u00f3venes de entre 9 y 18 a\u00f1os originarios de Jap\u00f3n y Estados Unidos, afirma que el aumento de la agresi\u00f3n f\u00edsica de los adolescentes se produjo entre 3 y 6 meses despu\u00e9s de haber jugado con juegos violentos.<\/p>\n<p><strong>El alcohol<\/strong><\/p>\n<p>La OMS considera que el consumo temprano de alcohol, drogas y tabaco es uno de los factores de riesgo de violencia a nivel individual. Hasta hoy ning\u00fan estudio mundial ha indicado la relaci\u00f3n que existe entre el alcohol y la agresividad en los j\u00f3venes. Sin embargo, seg\u00fan un estudio publicado en el American Journal of Public Health (\u201cRevista Americana de Salud P\u00fablica\u201d), est\u00e1 comprobado que el consumo de alcohol est\u00e1 estrechamente relacionado con las agresiones violentas en las comunidades y, sobre todo, en los barrios en los que hay bares. Las estad\u00edsticas que se derivan de este estudio son las siguientes\u00a0:<\/p>\n<ul>\n<li>El 28 % de suicidios de ni\u00f1os de entre 9 y 15 a\u00f1os se atribuye al alcohol<\/li>\n<li>El 40 % de los delincuentes sexuales j\u00f3venes admite estar intoxicados en el momento de la infracci\u00f3n<\/li>\n<li>M\u00e1s de 70.000 estudiantes de entre 18 y 24 a\u00f1os han sido v\u00edctimas de cr\u00edmenes sexuales relacionados con el alcohol en 2002<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Violencia en las escuelas<\/h3>\n<p>Las estad\u00edsticas de violencia escolar demuestran que los ni\u00f1os son dos veces m\u00e1s susceptibles de sufrir amenazas o resultar heridos en el colegio con un arma y que son de dos a tres veces m\u00e1s susceptibles de llevar consigo un arma al colegio.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, por ejemplo, los cr\u00edmenes graves con violencia en las escuelas legaron niveles muy altos durante los a\u00f1os 90. En efecto, una serie de tiroteos en unas escuelas costaron la vida a un n\u00famero importante de adolescentes. Durante el curso escolar 2006-2007, se registraron 27 homicidios y 8 suicidios. Al mismo tiempo, se produjeron 1,7 millones de cr\u00edmenes no mortales cometidos en los colegios que iban desde la agresi\u00f3n al robo. Estas estad\u00edsticas de violencia en las escuelas muestran 46 muertes cada 1.000 estudiantes.<\/p>\n<h3>Manifestaciones de la violencia en los ni\u00f1os<\/h3>\n<p>Desde hace una quincena de a\u00f1os, se observa una explosi\u00f3n de la violencia entre los ni\u00f1os de menos de 10 a\u00f1os. Aunque afecta a todos los medios, se advierte sobre todo en el medio escolar.<\/p>\n<p>En la lista de comportamientos violentos entre los ni\u00f1os se observan insultos, ataques f\u00edsicos y delitos, a los que se a\u00f1aden las novatadas hacia los m\u00e1s d\u00e9biles, tales como la vejaci\u00f3n, las burlas o la violencia f\u00edsica, que se manifiestan de manera mucho m\u00e1s abierta. La falta de civismo, ya sea hacia las personas o hacia los objetos, tambi\u00e9n se da entre los ni\u00f1os que suelen reunirse en bandas, manifiestamente m\u00e1s numerosas y visibles.<\/p>\n<h3>Algunas estad\u00edsticas sobre la violencia de los ni\u00f1os<\/h3>\n<p>Seg\u00fan las estad\u00edsticas mundiales de 2011 de la OMS, se han producido al a\u00f1o 250.000 homicidios entre los j\u00f3venes de entre 10 y 29 a\u00f1os, cuyos autores y v\u00edctimas son en su mayor\u00eda de sexo masculino. Por cada joven que muere, de 20 a 40 sobreviven a heridas graves de peleas y brutalidades (pu\u00f1etazos, patadas u objetos contundentes).<\/p>\n<p>Con respecto a la violencia sexual, un estudio internacional informa de que entre un 3 y un 24 % de las mujeres vivieron su primera experiencia sexual por obligaci\u00f3n. Por \u00faltimo, un estudio realizado en 40 pa\u00edses demuestra que la exposici\u00f3n a las brutalidades y el acoso afecta tanto a los ni\u00f1os (8,6-45,2 %) como a las ni\u00f1as (4,8-45,8 %).<\/p>\n<p>En lo que respecta la violencia f\u00edsica, es necesario prestar una atenci\u00f3n especial a algunos pa\u00edses como Canad\u00e1 y Estados Unidos. En 1997, en Canad\u00e1 se registraron 58 homicidios entre hombres j\u00f3venes de entre 15 y 24 a\u00f1os, lo que convirti\u00f3 el homicidio en la cuarta causa de muertes despu\u00e9s de las heridas involuntarias y los suicidios.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o, aproximadamente un de cada diez j\u00f3venes tiene un altercado con la polic\u00eda por haber violado el c\u00f3digo criminal. De entre estos j\u00f3venes, a un 19 % se le acusa de una infracci\u00f3n violenta. Un sondeo realizado entre ni\u00f1os de 1er y 8\u00ba grado, revel\u00f3 que un 15 % hab\u00eda sido objeto de intimidaci\u00f3n \u201cm\u00e1s de una o dos veces\u201d durante las seis semanas anteriores al sondeo.<\/p>\n<p>En 2001, en Estados Unidos, un 15 % de los arrestos por cr\u00edmenes violentos involucraba a j\u00f3venes menores de 18 a\u00f1os. En 2000, cerca de un 9 % de las muertes producidas en Estados Unidos fueron cometidas por j\u00f3venes menores de 18 a\u00f1os. M\u00e1s de un ni\u00f1o de cada seis del 6\u00ba al 10\u00ba grado indic\u00f3 haber sido objeto de intimidaci\u00f3n en algunas ocasiones, y m\u00e1s de un ni\u00f1o de cada doce, haber sido objeto de intimidaci\u00f3n una o m\u00e1s veces por semana.<\/p>\n<h3>C\u00f3mo prevenir la violencia en los ni\u00f1os<\/h3>\n<p>El Comit\u00e9 de los Derechos del Ni\u00f1o no se ha pronunciado a\u00fan sobre esta cuesti\u00f3n de los \u201cni\u00f1os violentos\u201d. Sin embrago, a trav\u00e9s de las distintas OG (Observaci\u00f3n general), especialmente sobre la aplicaci\u00f3n de la Convenci\u00f3n (N\u00ba 5, 2003), sobre la protecci\u00f3n frente al castigo corporal (N\u00ba8, 2006), sobre el derecho del ni\u00f1o a la protecci\u00f3n contra todas las formas de violencia (N\u00ba 13, 2011) y sobre el derecho del ni\u00f1o a la salud (OG N\u00ba4, 2003 y N\u00ba 15, 2013), cabe esperar una intervenci\u00f3n por parte de los Estados partes.<\/p>\n<p>Algunos programas ya se han aplicado con un \u00e9xito moderado. A nivel nacional podr\u00edamos mencionar:<\/p>\n<ul>\n<li>Campa\u00f1as en contra del acoso entre compa\u00f1eros (principalmente en la escuela)<\/li>\n<li>Programas de desarrollo social para la gesti\u00f3n de la c\u00f3lera y la soluci\u00f3n de conflictos<\/li>\n<li>Programas de apoyo a los padres (financieros, educativos, etc.)<\/li>\n<li>Pol\u00edticas restrictivas en materia de autorizaci\u00f3n y compra de armas de fuego, as\u00ed como de alcohol y otras sustancias adictivas<\/li>\n<\/ul>\n<p>A nivel internacional, nos encontramos en primer lugar la Recomendaci\u00f3n (2006) 19 del Consejo de Europa sobre Parentalidad positiva en la que se solicita a los Estados que se favorezca esta forma de parentalidad proporcionando los medios necesarios (financieros, sanitarios y educativos).<\/p>\n<p>Debemos citar tambi\u00e9n a la OMS, cuyas actividades de recopilaci\u00f3n de datos, de apoyo a los proyectos nacionales y de elaboraci\u00f3n de recomendaciones para los Estados en relaci\u00f3n con la violencia entre los j\u00f3venes, permiten captar la atenci\u00f3n sobre la importancia y la urgencia de esta problem\u00e1tica.<\/p>\n<div id=\"toggle\"><a><\/a><\/div>\n<div id=\"sources_box\" style=\"display: none;\">\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.humanium.org\/fr\/enfants-violents\/\">V\u00e9anse las fuentes empleadas en la versi\u00f3n original en franc\u00e9s<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"toggle\"><a><\/a><\/div>\n<div id=\"plus_loin_box\" style=\"display: none;\">\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.livestrong.com\/article\/251743-what-are-the-causes-of-violent-behavior-in-children\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">What are the causes of violent behavior in children? (en ingl\u00e8s)<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.teenviolencestatistics.com\/content\/alcohol-and-violence.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alcohol and violence statistics (en ingl\u00e9s)<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.teenviolencestatistics.com\/content\/school-violence-statistics.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">School violence statistics (en ingl\u00e9s)<\/a><\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/pediatrics.aappublications.org\/content\/122\/5\/e1067.full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Craig A. Anderson \u00abLongitudinal Effects of Violent Video Games on Aggression in Japan and the United States\u00bb AAP Pediatrics (en ingl\u00e9s)<\/a><\/li>\n<li>WHO: Youth violence (en ingl\u00e9s)<\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.ohchr.org\/EN\/HRBodies\/CRC\/Pages\/CRCIndex.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">United Nation Hight Commissioner for Human Rights &#8211; Committee on the right of the Children (en ingl\u00e9s)<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/wcd.coe.int\/ViewDoc.jsp?Ref=Rec(2006)19&amp;Sector=secCM&amp;Language=lanFrench&amp;Ver=original&amp;BackColorInternet=9999CC&amp;BackColorIntranet=FFBB55&amp;BackColorLogged=FFAC75\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Recommandation du Comit\u00e9 des Ministres (2006) \u00ab\u00a0Parentalit\u00e9 positive\u00a0\u00bb (en franc\u00e9s)<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni\u00f1os violentos En la sociedad actual asistimos desde hace algunos a\u00f1os a un aumento de la violencia que no es ajena al mundo de la infancia. 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