Niños de Senegal

Niños de Senegal

Descubriendo los Derechos del Niño en Senegal

Los bebés son sagrados en Senegal. Considerados un regalo de Dios, serán fuente de fuerza, trabajo y, por tanto, de riqueza social y económica. Sin embargo, en este país en el que la pobreza y la violencia impiden vivir y crecer en la ignorancia habitual de la infancia, los niños y niñas senegaleses están faltos de protección y ayudas.

 Carte_senegal

Índice de Cumplimiento de los Derechos del Niño
6,35 /10 Nivel rojo: Situación difícil

Población : 39 millones
Pob. de 0-14 años : 43 %

Esperanza de vida: 63,5 años
Mortalidad – de 5 años: 55 ‰

1. Situación de los niños

Principales problemas que afectan a los niños en Senegal:

Pobreza
En Senegal, más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. Ahora bien, los niños son mucho más vulnerables que los adultos ante este fenómeno. Ellos también son conscientes de que se ridiculizan sus derechos al hacer frente a problemas de alimentación, de acceso al agua o incluso al ser obligados a trabajar.

Derecho a la salud
Según una encuesta realizada entre los años 2005 y 2009, podría decirse que un 19% de los recién nacidos presenta una insuficiencia ponderal.

A pesar de los recientes esfuerzos en Senegal, la salud de sus niños sigue siendo un problema importante para el país. La poliomielitis continúa presente debido a la falta de vacunaciones. Senegal tampoco se escapa del paludismo, que afecta aún con más fuerza. En efecto, esta enfermedad es el origen de cerca del 30% de fallecimientos de niños en el país y acarrea casos de anemia y abortos naturales en mujeres embarazadas.

Los niños padecen también de diarreas, deficiencia de yodo y más del 80% sufre anemia.

La tasa de mortalidad infantil es alarmante. Además, la desnutrición forma parte de la vida cotidiana de la mayoría de menores senegaleses.

Derecho a la educación
Cerca de un 40% de los niños senegaleses no están escolarizados.

En Senegal, la discriminación sexual forma parte de la situación de los niños desde la edad más temprana y con ella convivirán a lo largo de toda su vida. Así, solamente una de cada cinco niñas tiene acceso a la enseñanza superior y, en la edad adulta, encontraremos solamente 6 mujeres alfabetizadas por cada 10 hombres.

En los campos senegaleses, resulta normal enviar a los chicos jóvenes a las daaras, que son escuelas coránicas. Estos chicos, entonces llamados talibés, se confían desde muy pequeños a los morabitos, encargados de su instrucción religiosa. Desgraciadamente, estas escuelas no son legales y, por tanto, sufren importantes transformaciones, aunque algunas de ellas sigan respetando los derechos del niño. Ciertos morabitos obligan a los niños a mendigar durante todo el día para más adelante recoger los beneficios.

Del mismo modo, los daaras suelen ser lugares siniestros en los que la higiene y los cuidados son precarios, e incluso a veces se llega a pegar a los niños. Los padres que no tienen recursos para enviar a sus hijos a la escuela recurren a estos morabitos y la mayoría de ellos se aprovecha y explota a sus alumnos en condiciones deplorables.

Trabajo de los niños y niñas
En Senegal, casi una cuarta parte de los niños de 5 a 14 años se ven obligados a trabajar para satisfacer las necesidades de sus familias.

Entre otros, esta obligación afecta a las niñas senegalesas, que son obligadas a abandonar la escuela, a menudo incluso antes de su décimo año. Serán contratadas como criadas (o como amas de casa) con condiciones de trabajo extenuantes y por un mísero salario. Algunas de estas niñas son sumisas a los acosos y agresiones sexuales.Estos abusos suelen ocultarse bien y el acceso al servicio de protección se vuelve prácticamente imposible para ellas.

En cuanto a los chicos, muchos dirigentes de plantaciones de algodón o de otros ámbitos agrícolas los contratan para un trabajo muy duro.

Los pequeños talibés también suelen ser contratados para mendigar en condiciones nefastas. Algunos deben respectar cuotas de beneficio y, en caso de faltas, se les golpea. Otros morabitos establecen horarios que se deben respetar. Los niños tienen entonces que mendigar durante hasta 9 horas al día.

Matrimonio infantil
Entre los años 2000 y 2009 casi un 40% de las jóvenes senegalesas encuestadas se veía casada antes de los 18 años. Esta práctica conlleva importantes consecuencias a nivel emocional y psicosocial para estas niñas, que se ven obligadas a tener relaciones sexuales, no siempre consentidas, y que deben pasar de la infancia a la edad adulta saltándose la etapa adolescente.

Estos matrimonios son especialmente perjudiciales para las niñas, ya que a menudo no pueden pronunciarse sobre su futuro marido.

Aunque la legislación senegalesa condena los matrimonios forzados con penas proporcionales a la edad de la niña, aún son muy comunes en este país.

Trafico infantil
Senegal no escapa a las grandes redes de tráfico infantil que atraviesan el conjunto del continente africano.

A este país vienen a parar muchos menores de los países vecinos (como Guinea Bissau), que suelen ser contratados y explotados ilegalmente en los campos de algodón.

Algunos morabitos de los daaras participan también del tráfico infantil. Cuando no son obligados a mendigar, a veces se lleva a los niños a los campos de algodón, donde las condiciones de vida son muy crueles.

Mutilaciones genitales
Senegal calcula erradicar por completo la práctica de las mutilaciones genitales en las niñas de aquí a 2015. Sin embargo, a pesar de que se están llevando a cabo auténticos esfuerzos en este sentido, esta práctica todavía está presente en el país.

La precariedad y la falta de higiene entre quienes practican estos métodos (sin personal médico y sin anestesia) afectan negativamente a la salud física y psíquica de las niñas. Por otra parte, algunos estudios han demostrado que las mutilaciones genitales de las madres repercuten negativamente en los recién nacidos, que presentan más riesgos de fallecer al nacer.

Derecho a la identidad
En Senegal, apenas la mitad de los nacimientos se declara oficialmente.

El registro del bebé y la atribución de su nacionalidad le concederán su capacidad jurídica. Esto quiere decir que los bebés cuya identidad no se registra no se reconocerán oficialmente como miembros de la sociedad y que no podrán hacer respetar sus derechos, volviéndose por tanto invisibles a los ojos de la sociedad.

 

Temoignage

 

Perception

 

Cide

 

Volver arriba

2. ¿Dónde dirigirse?

  • El sistema judicial senegalés está corrompido y su personal es conocido por recurrir a prácticas deplorables. Las personas supuestamente encargadas de proteger a la población recurren con frecuencia a la tortura o a otros tratamientos aún más crueles. Así, se podrían imputar numerosos fallecimientos a las fuerzas de seguridad, sobre todo en el medio carcelario. También se han dado numerosas desapariciones forzosas en silencio.
  • Presentar una denuncia en el Comité Africano de los Derechos y Bienestar del Niño: Senegal ratificó la Carta Africana de los Derechos y Bienestar del Niño. Esta comprende un procedimiento relativo a las denuncias individuales, por las que un individuo o una ONG reconocida por un estado miembro puede dirigir una denuncia al Comité para que éste emprenda las investigaciones oportunas y, eventualmente, pregunte al país involucrado sobre el problema en cuestión.
  • Contactar con la oficina senegalesa de Unicef: Oficina de Unicef en Dakar
Annuaire

Volver arriba

3. Actúa por los niños

Para descubrir otro país, haz clic sobre otro continente.

 

Sources
Escrito por : Valentine
Traducido por : Lúa Vilas Comesaña
Revisado por : Alexandra Giltaboas
Actualizado el 23/05/2013

 

Top