Niños de Haití

Niños de Haití

Descubriendo los Derechos del Niño en Haití

El 12 de enero de 2010, Haití, el país más pobre de Centroamérica, sufrió un sismo excepcionalmente devastador. La capital, Puerto Príncipe, y otras zonas del país, fueron completamente arrasados. Aquella catástrofe natural tuvo enormes repercusiones para la población haitiana y en especial para los niños. Su situación sigue siendo muy preocupante en la actualidad.

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Índice de Cumplimiento de los Derechos del Niño : 6,17 / 10
Nivel rojo: Situación difícil

Población : 9,8 millones
Pob. de 0-14 años : 34,6%

Esperanza de vida: 63,1 años
Mortalidad – de 5 años: 52‰

Principales problemas que afectan a los niños en Haití:

Pobreza
Haití es uno de los países menos desarrollados y más pobres del mundo. El 65% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

La miseria económica, unida a la inestabilidad política, tiene una incidencia muy importante en la situación de los niños haitianos, sobre todo en ámbitos como la salud o la educación.

Derecho a la salud
Aunque los servicios sanitarios se han desarrollado y han mejorado, Haití todavía tiene por delante importantes retos.
Sólo el 40% de los niños puede acceder efectivamente a los servicios sanitarios. En la mayoría de los casos, la población no cuenta con una atención adecuada, ya que los centros de salud muchas veces están a kilómetros de sus hogares. Además, los tratamientos no son siempre gratuitos, por lo que muchas veces los haitianos lo piensan dos veces antes de acudir al médico. Por otra parte, hay una enorme escasez de pediatras, puesto que muchos de ellos huyeron del país debido a la inestabilidad política y a la falta de seguridad.

La mortalidad infantil es altísima en Haití y se debe sobre todo a enfermedades como la diarrea, infecciones respiratorias, paludismo, tuberculosis y VIH (se calcula que hay unos 19.000 infectados por el virus del SIDA).

La malnutrición que sufre la gran mayoría de los niños haitianos juega un papel esencial en su estado de salud y suele provocar importantes problemas en su desarrollo.

En la actualidad, las carencias de zinc, yodo y vitamina A causan considerables problemas de crecimiento. A largo plazo, la malnutrición tiene también un impacto negativo en el desarrollo social y en el crecimiento económico del país.

Haití, en colaboración con las ONG locales e internacionales, tiene que avanzar imperativamente en materia de salud para que se cumpla el artículo 24 de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

Derecho a la Educación
Aunque la educación sea “gratuita” en Haití, sólo la mitad de los niños están matriculados en una escuela primaria. Esto es así porque el 92% de los establecimientos escolares son privados y en la mayoría de los casos a los padres les resulta imposible pagar los gastos escolares de sus hijos. Para dificultar más aún las cosas, los uniformes, libros y el material escolar suelen ser muy caros.

Además la calidad de la enseñanza en Haití deja mucho que desear, ya que el 80% de los profesores no son diplomados en Magisterio. Sin duda, queda mucho por hacer para garantizar a los haitianos el derecho a una buena educación.

 

Trabajo infantil
El número de niños haitianos que trabaja como empleados domésticos es extremadamente elevado y, al parecer, el 80% de ellos son niñas.

No es raro que los padres más pobres, a menudo en zonas rurales, envíen a sus hijos a la ciudad a vivir con familias más acomodadas. Muchas veces piensan que esas familias se harán cargo de sus hijos a cambio de que éstos participen en las tareas domésticas. Pero a menudo esos niños trabajan sin cobrar, no van al colegio y sufren abusos (físicos y/o sexuales).

Tráfico de niños
Las redes de tráfico infantil son muy activas en Haití y el sismo de 2010 no hizo sino aumentar su actividad.
En la mayoría de los casos, los traficantes secuestran y/o introducen fraudulentamente niños en la República Dominicana. Los padres suelen pensar que esa migración es beneficiosa para sus hijos, porque creen que en la República Dominicana encontrarán trabajo y mejores condiciones de vida. Pero la realidad es muy distinta: los niños son explotados, especialmente las niñas, que en un principio son empleadas en labores domésticas, pero terminan siendo obligadas a prostituirse.

Las autoridades conocen muchos de los puntos de paso habituales de este tráfico humano, como el de Ouanaminthe. Pero, aunque el gobierno y las organizaciones estén muy comprometidos en la lucha contra este fenómeno, es difícil controlar todos los focos de tráfico.

Abusos sexuales
Los abusos sexuales constituyen un grave problema en Haití. Las estadísticas demuestran que el 50% de las niñas han sufrido alguna violación y que más de un tercio de las haitianas han sido víctimas de abusos sexuales antes de cumplir 15 años.

La inseguridad reinante en el país, en especial la que atañe a las mujeres jovenes, se debe en parte a la escasez de medios y material policial.

Derecho al agua
La falta de acceso al agua potable y el deficiente sistema de saneamiento son preocupantes. Muchos niños, sobre todos los que viven en zonas rurales, carecen de agua potable.

A menudo tienen que ir a buscar y transportar agua, en detrimento de su escolarización. Es frecuente que el agua que beben no sea apta para el consumo. Para que sea potable, hay que hervirla y tratarla utilizando madera o carbón, unos recursos escasos en Haití, por lo que es difícil utilizarlos. Por eso, al consumir agua no potable, se pone en peligro la salud de los menores haitianos. Lo demuestra el hecho de que las diarreas producidas muchas veces por el consumo de agua no potable son una de las principales causas de mortalidad entre los niños menores de cinco años.